La pasión de Juana de Arco, una película para escuchar

Una película narrada por Emma Suárez a partir del guion de Andrés Barba. La banda sonora está compuesta por Brais González e interpretada por Caspervek Ensemble y Coro El Molino. El escritor Andrés Barba pone palabras al clásico mudo en un guion escrito en segunda persona que traduce al lenguaje literario lo que Dreyer plasmó con el lenguaje visual: la muerte anunciada de una joven indefensa víctima de su analfabetismo y de su condición de mujer. Barba la muestra tal como fue, no con casco y coraza, sino sencilla y humana... Una joven que murió por su país... una creyente enfrentada a una corte de teólogos ciegos y juristas tramposos. El guion narrado por Emma Suárez se dirige directamente al oyente, espectador de una película para escuchar, en la que el texto ha sustituido a las imágenes. Emma Suárez nos envuelve con una voz en ocasiones tierna y comprensiva, en otras firme y amenazadora a través de los miedos, de los titubeos, y finalmente del dolor que convirtieron a Juana en símbolo de Francia. La banda sonora original está compuesta por Brais González e interpretada por Caspervek Ensemble y el Coro El Molino, dirigido por Malela Durán. La música de Brais González, un Réquiem que camina hacia el trance, recorre la tensión cortante en el ajedrez cruel de preguntas y respuestas; la composición coral, abrumadora, funciona en una espiral que va actuando en profundidad, acompañando a la protagonista en su descenso hasta el fuego. El lenguaje compositivo del director gallego tiene referencias al canto gregoriano y al medievalismo. Es una misa de difuntos anticipada que se inspira en los réquiems de Verdi y de Mozart con guiños a la música tradicional y al minimalismo. Los oyentes podrán dejarse llevar por las imágenes narradas sobre una maravillosa banda sonora mientras evocan una de las grandes joyas de la historia del cine. Un proceso visual de orden inverso, como quien susurra un cuento en la oscuridad de la noche.