LA PASIÓN DE JUANA DE ARCO

Francia / 1928 / 110 min

03

mayo
Banda sonora original
De poder arrollador y severidad implacables, esta obra maestra de 1928 dirigida por el danés Carl-Theodor Dreyer, muestra el martirio de Juana de Arco en una serie de primeros planos en los que la gran actriz Maria Falconetti soporta las burlas y los tormentos de una corte eclesiástica. En 1431, durante la Guerra de los Cien Años, Juana de Arco es arrestada y acusada de brujería después de haber conducido a las tropas francesas a la victoria. Dreyer basó el guion en la transcripción del juicio por herejía que concluyó con la muerte de Juana en la hoguera. En su moderna visión del hecho histórico, su interés era sobre todo entonar un himno al triunfo del alma sobre la vida. Cuidadosamente rodada en escenarios claustrofóbicos, la película es especialmente importante por sus primeros planos aunque el mismo Dreyer insistiera en levantar un pueblo para representar la ciudad medieval francesa de Ruán. El rostro tremendamente expresivo de Falconetti hace que La pasión de Juana de Arco sea una de las mejores actuaciones de la gran pantalla. El poder innegable de La pasión de Juana de Arco de Dreyer se debe no sólo a la modernidad de los primeros planos si no a la elección de otros planos picados en los que el espacio se ve perversamente alterado, en particular en las desgarradoras escenas del interrogatorio, en un bellísimo blanco y negro. La película es excepcional por muchos motivos además de por la presencia del escritor francés Antonin Artaud como el comprensivo monje Massieu. La elección del género procedimental, con sus orígenes en el teatro y el diálogo, es muy extraña en el cine mudo. Podría haberse rodado en cualquier época, tanto es de atemporal que su técnica no rezuma tiempos pasados del cine, si no que  trasciende las limitaciones de la época y su sencillez y estética procedimental se convierten en universales.
CASPERVEK
La banda sonora original compuesta especialmente para la película es Missa Ioanna Arcensis. Brais González, compositor del requiem y uno de los integrantes de Caspervek, es el encargado de dirigirla. La interpretación será a manos de un ensemble de doce músicos formado por profesores, alumnos y músicos del Conservatorio Musical Superior de Vigo y contará con la colaboración del Coro de Cámara Rías Baixas, dirigido por Bruno Díaz. La composición a modo de misa de difuntos anticipa el terrible final de Juana y dota a la banda sonora de una fuerza y un significado increíbles.